Wednesday, October 03, 2007

la liga rosa


Tras largas noches en vela, él se acostumbró a mi ausencia. Le resultaba difícil entender cómo mi tiempo libre había disminuido de aquella manera y, ahora sólo pasaba con él el tiempo estrictamente laboral, y el término estricto no estaba entre sus preferidos. Y no es que ya no le quisiera, más que nunca, pues ahora me llevaba cada día a un nuevo paraíso, a un nuevo capítulo de mi fabulosa temporada 2007. Pero lo cierto, es que ahora mis horas de ocio casi tienen nombre y apellidos… así es que ese fue el comienzo, me parece, la razón verdadera por la que ese ser plateado con sombrero elegantemente negro se rebeló y, sin más, un día buscó su aliad@.
Cuando me desperté tras una larga noche de alcohol ensortijado y estrellas en el cielo, observé el cataclismo. El DNI, su carta de presentación, aquello por lo que todo el mundo le conoce, había desaparecido. El lazo rosa que adornaba su tiesa y erguida antena ya no estaba. No pasaron más de cinco minutos cuando tuvo que confesar que no había sido él, no él sólo, al menos. Alguien desconsolad@ por el cambio de los tiempos quizá, porque aún no han empezado las lluvias, porque aún sigue en vigor la talla 34, alguien que aún no sabe de qué color son los besos…quién sabe… Aquel individuo/a habia sido “la mano” de aquella operación. Se habían aprovechado del frágil corazón de hojalata de mi cochero y confundieron al mecánico ser más entrañable en un ser celoso de mi nuevo horario. Ahora él se niega a contestar quien fue el individuo/a que le pudo convencer para perder el trozo de seda rosa… Y yo me pregunto ¿quién fue quien tan cuidadosamente fulminó el nudo del lazo?
Quitó el nudo con cuidado y dejó la antena como acariciando el acharolado techo azabache. ¿Para qué? Empiezo a pensar que aquello quizá no fue una gamberrada. Quizá el Mini esté aún más confundido, embelesado, engañado por un ser de inteligencia superior, y sea ese/a quien, por razones que desconozco, realmente deseaba la liga rosa. El objeto del robo sigue siendo desconocido, al igual que el ladrón y por supuesto, los motivos.
Sea quien sea, no dejamos de aplaudir su evidente originalidad. Por ello, se ha merecido esta pequeña nota en la que lo recuerd@. Ahora nada mejor que un nuevo lazo, de repente, como sorpresa, para adornar cualquier mañana entre niebla y lunares de lluvia su bella antena, espectacularmente tiesa.
Queda recogido el testigo.

9 comments:

Santi said...

Pues vaya mala pata... y lo digo por experiencia porque lo he sufrido en mis propias carnes hasta en tres ocasiones.
¿Por cierto, no hay referencias a tu nueva actividad laboral? ¿Dónde estás, es público o concertado? En fin, no sé...
Me alegro que todo os vaya tan bien a las FM´s.

Un beso.

Majo Caracuel said...

Pues estoy en un insti concertado,mis compañer@s son fabulosos... estoy en racha, creo que debería comprar un décimo de lotería porque siento q la suerte me acaricia con sus dedos...

deke said...

Mejor el lazo que el radiocassette.....je,je. Besotes seño. Cuidado y original artículo.

Anonymous said...

vas a tener q poner un nuevo lazo ahora!

La pequeña Memo. said...

FM´s Pep y Chus... felicidades!!! Hoy sopláis 26 velitas. Espero que disfrutéis de este día especial y que gusardéis ganas para un café con las demás... que nunca llega.
Besitos.
Memo.

deke said...

Pues lo mismo digo: Muchas felicidades medio adolescentes!!!

Santi said...

¡Felicidades a quien le toque!

úrsula said...

Chicas ya tengo piso en madrid, os espero impacientemente!!! Q tal va todo? Espero q esteis genial, yo acostumbrandome al estres madrileño de levantarme dos horas y media antes de ir al trabajo, de coger mil metros para llegar a casa y algun autobus en medio, NECESITO UN COCHEEEEEE!!!!! Q lástima!
Mil besitos a todos estamos en contacto.

Tu usuari@ más anónim@ said...

Muchíiiiiiiiiiiisimas gracias a quien se acordó de las cumpleañeras!!!!!
Me alegro de que todas esteis tan contentas!!! Alguna vez la suerte tenía que visitarnos!!! 1besazo.
POr cierto, sólo queda saber dónde es el insti donde trabaja esta seño tan especial.