Monday, October 09, 2006

avance informativo


Queridos lectores:
¿Conoces esa famosa foto de principios del siglo pasado en la que unos obreros almuerzan sobre una viga de hierro gigantesca y a miles de metros del suelo? Construían Manhattan y estoy segura que sobrevolar ciudades no producía un dolor de espalda tan horrible como el mío.
¿Sabe alguien la sensación de estar cogido como por un gancho en la espalda, como si fueses un trapecista, pero sin equilibrio? Caer una y otra vez a la red, en diversas posiciones como un muñeco de plastilina.
La comparación es muy jugosa, metafórica pero, no es real, o sí. Hoy me siento igual que ellos, pero de verdad, nada de caídas mentales, sentimientos de ruleta... hoy mi espalda adolece de su bien erguida rectitud, y me siento alicaída.
Tras el parte médico, anuncio para mañana noticias frescas aunque no sé si podrán ver la luz pública, se casa una famosa pareja sevillana, boda de postín al medio día, a la cual a&p está invitada. Prometo contaros al menos en que consistieron los entremeses.
Por otra parte, ayer fue el cumpleaños de dos muy buenas amigas, la una está en la ciudad y la otra algo más lejos.
No sé si será el tiempo, el otoño, el amarillo o ese día a día lleno de horas impasibles, lo cierto es que las semanas pasan, y ni mi agenda magenta ni la suyas se ponen de acuerdo para una cita fugaz de aquellas que el año pasado disfrutábamos entre cafés, compras y segundos robados a clases atenienses o guiños biliotecarios.
Veinticinco añitos cumplen mis "M.J", y ahora, todos más adultos y ocupados que nunca, parece que el trabajo o el deseo de conseguirlo, nos han borrado por segundos eternos las sonrisas que poblaban a veces más, a veces menos, nuestras boquitas de filológuillas estupendas.
Para mis amigas y colaboradoras de a&p, la dirección os envía un ramo de rosas, bomboncitos caja roja y sobre todo una agenda nueva para todas, completamente blanca y anhelante de compañías femeninas y entendidas en letras.
Suprímanse los malos entendidos sobre el tema, que en este grupo no queda títere que no esté casada o por casar, y ante esto, y para terminar, anuncio otra boda inminente. Nuestra Deke de toda la vida se nos casa. Se espera que sea una boda de invierno, pero que la pareja caldeará con los latidos enamorados de los Romeo y Julieta más tiernos y sinceros de la temporada.
Lo siento, compañera de fatigas, la exclusiva era mía. Chicas, ahora sí que hay que comprarse el vestido.
Y entre tanto, para las casaderas, se inaugura un nuevo corner en Amapolas, se llama "ZONA M" y está poblado de artículos bermejamente amapolados. El fin de semana estáis todos invitados al cóctel. Tacones obligatorios. Post scritptum: precios interesantísimos.
Hasta mañana. Me despido, nos despedimos, a&p al completo hasta el domingo, día de redacción, y de reflexión.
Saludos cordiales. Disfruten del puente, señoras y señores.

2 comments:

Anonymous said...

Esa famosa fotografía de la que hablas no retrata la construcción de un edificio cualquiera. Se trata, si las informaciones no me fallan, del Empire State Building. Milan Kundera en La insoportable levedad del ser escribe: “¿Qué es el vértigo? ¿El miedo a la caída? ¿Pero por qué también nos da vértigo en un mirador provisto de una valla segura? El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados.”

Ello explica que los obreros que comen suspendidos a cientos de metros de altura, no sientan vértigo. Quizá por ello, tumbados en la cama, entre sueños, sentimos en ocasiones la sensación de que nos precipitamos.

De algún modo, somos todos como Alicia, a través del espejo o en el mundo de las maravillas.

El vértigo no es más que la tentación de una caída interior, de un precipitarse hacia nosotros mismos.

deke said...

¿Qué Deke se casa?
Pero que hija de p...¡si no me ha dicho nada! Deja que la pille