Monday, July 31, 2006

Alter ego


La paz es azul. La sensación placentera en que la vida camina plácida, tranquila sin sobresaltos. La pasión adolece de nerviosismo y contamina el autocontrol. Frágil, me siento frágil como la espina ante el cuchillo. Puntiaguda pero frágil. Delgada espina sin enraizar. Las raices son como venas que conducen los latidos a buen puerto.
Desde que nos expulsaron del paraíso al principio de los tiempos, el hombre y la mujer andan en un peregrinaje que solo puede tener sentido, si lo entendemos como un autoconocimiento. El eterno retorno. La vida es perfecta, o mejor, lo fue. Se manchó y ahora respira lenta hasta el blanco absoluto. El destino escrito: volver al origen y allí, la paz. La paz del alma: la meta y la salida. El resto, el camino. La paz aparece, a veces fugaz , como el arcoiris tras la lluvia. Aparece en el leve recuerdo de mi madre cuando yo era muy pequeña, aun tomaba biberón, era invierno y me sentaba en la cocina, la miraba complacida esperando el desayuno, su cara dulce y rosada, su olor a madre, ese es el origen. Mi pijama de terciopelo rosa tras la ducha, tenía siete años. El atardecer en mi playa comiendo galletas con mi familia, el olor a sal y los paseos en la Calzada de la playa... La paz es cerrar los ojos y sonreir sin comprender la valía de la risa.
La paz es hoy saber controlar mis fatuas pasiones. Aprender a vivir una vez más y aceptar entre los comensales a la eterna adversidad. La paz es sonreirte en el espejo. La paz es comprender, es entender el sol que te hierve. La paz es mi vestido más anhelado, es mi propuesta para el invierno, es mi disfraz favorito hoy, mi eterna semblanza para mañana. La paz no es la roca con la que siento estrellarme cual ola cada mañana. El furor de mi estómago. El amarillo que se adueña de mis pupilas, tinte ácido fuente de la acritud de mi tono, mi humor desvanedido, mi gesto frío, mi sangre. La paz es mi angel de la guarda que me espera dormido en el rincón. Me esperas y te espero. Te espero, pincel de mis sonrisas. Será. Lo que tú quieras que sea. Sea...

3 comments:

libertanguera said...

la paz es mirarte en el espejo de tu alma y que puedas sonreirte, igualmente, y adaptarte a lo que no te guste, no es resignación, sino tratar de ser feliz; mil besitos a ti y a tu otro tú!

Tu usuario más anónimo said...

Me encantas. Me encanta cómo te has refugiado en tus letras, en tus ilusiones. Me encantan tus viajes imaginarios. Me encantaría ser como tú. Te quiero mucho,majo.

Majo Caracuel said...

Mis palabras son para el usuario anónimo! el silecio se ha agotado, las letras resucitan y también las sonrisas, y con una de las personas que más me apetece compartirlas es contigo. Te quiero.