Monday, May 22, 2006

alea iacta est



Hoy sí que mis palabras van a ser la gran exclusiva, porque un asunto como este, a estas alturas y teniendo en cuenta los protagonistas, no puede pasar despercibido. Esta mañana, leyendo la prensa por internet, descubrí que por fin la fecha estaba fijada. El 25J. Será ese día, en Andalucía, el pasaporte al cielo o al infierno. Supongo que ya lo sabreis, todos lo intuíamos y ahora está confirmado.
Una de mis amigas (M.M), hace un par de días incluso me ha dedicado un cuento, en el que intenta transmitirme que nada empieza ni acaba el 25J, supongo que intuye en mis palabras diarias que quizá deliro con este tema. Tienes razón. Nada empieza ni acaba en esto, lo sé, pero lo que no empieza en la razón, seguramente tampoco acabe en ella. En este caso se llama ilusión, y la mía es muy antigua y está revestida de juegos de niña, de sueños infantiles, de hojas de diario adivinado.
Conozco a gente de mi edad que cuando tuvieron que ordenar por preferencias las carreras universitarias, tras aprobar la selectividad, se hundían en un mar de dudas, tenían dieciocho años y ni idea de qué querían hacer con su vida. Hay gente que tiene algo más de idea, y luego, hay gente, en la que me incluyo, que desde que eran pequeños han sabido lo que querían ser cuando dejasen de ser niños. Yo quería ser profesora de lengua y literatura. Esta mañana precisamente, me encontré una vez más con mi profesora de literatura del instituto. Tengo un amigo que decía siempre que algún día sería como ella. Eso me emociona y no puedo evitarlo. Me emociona de manera importante que ella dijera que le gustaría que le tomase el relevo. Esa es mi ilusión, esa alegría que me conmueve, es la que me hace pegarme al asiento de la biblioteca horas.
Os deseo lo mejor, amigas y amigos, que dentro de un mes os enfrentais, como yo, a este examen, uno más de la andadura. "Alea iacta est" dijo el gran Julio. De mi parte una sonrisa y brisa renovadora para esta cuenta atrás que empieza pero que pronto acaba. Un mes tan solo. Treinta días, y pase lo que pase, sabeis que siempre queda el "salado mar enamorado", un verano para reconstruir planes, playas inmensas donde correr, divinos rincones para besar, y una vida entera para caminar. Poder vivir la vida es siempre la recompensa.

3 comments:

M.deSena said...

Cielo, Majo; no se puede oscilar polarmente en la vida; menos aún siendo una donna a medio camino entre el cielo y la tierra (el infierno es para los disfrutones: por ejemplo: yo en sueños, pero sin zapatillas); por lo tanto, nadie se debe columpiar entre el éxito (éxtasis)y el fracaso (catarsis) ¡Je! Y es que siempre quedará al mar-amar-salado-azul, esperanzado en cada ola, en el tierno equilibrio que inventa la vida, equidistante del visus y el factum: el contactus, pulso tenso emtre el alloquium y los basia, acechante y lejano como Córdoba (el deseo) de la frugal invitación que hace Deke a internacionalizar el apetito: griego, francés... y, sin ningún valor xenófobo, el... negro. Y recuerda, recordad: el "alea jacta est" no está en la circunstancia: es la vida cuando tiembla, por ejemplo, sobre una ola, allá, en el mar-amar-salado donde los nombres se deshacen en espuma y se dibuja azul, como un sueño de aires, la esperanza.

Burguillos said...

Por cierto, Majo: ese cuadro de Dalí, que desde hace años me acompaña en un rincón de la casa por el azul sin fondo, tiene trampa: sitúa a la mujer de espaldas (pero no para el griego, Deke), sino para la frustración; y es que, de frente, Juana, como me gusta verte..., "siempre mañana y nunca mañanamos" ¡Ah, Petrarca y sus muchos huerfanitos! Y que el amor sea, dolor, literatura... Por cierto: ¿con quién versificamos?: A/ "Escrito está en mi alma vuestro gesto..." (Huuummmm) o B/ "yacer con fembra plazentera" (Aaaaahhhh!!!) ALEA NON IACTA EST.

Tu usuario más anónimo said...

Querida Majo,
tu vida no cambiará con el 25J, tu vida ya ha cambiado. Desde el mismo día en que supiste cómo enfocar tu vida, cómo afrontar los problemas y tomar decisiones conscientes, coherentes y responsables, tu vida cambió: tú cambiaste. Dejaste de ser una niña, de ser la eterna adolescente feliz, y ahora eres toda una mujer.
No digo que el 25J no sea una fecha clave en tu vida, no digo que no vaya a marcar tu historia. Siempre será una huella imborrable en tu camino, pero tu camino no acaba ahí. Salga bien o mal, tú seguirás adelante, seguirás caminando y, tarde o temprano, dejarás atrás todas las piedras que te puedan obstaculizar y hallarás el prado verde, el beatus ille de tu vida: serás feliz haciendo lo que más te gusta con quién tú quieras tener a tu lado. Simplemente acabás teniendo lo que te mereces.
Estoy muy orgulloso/a de ti, Majo. Espero estar entre los que te acompañen en tu paraíso.